¿Por qué es importante crear alianzas?

En 2015, los Estados Miembros de las Naciones Unidas aprobaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como parte de la Agenda 2030 para erradicar la pobreza, proteger el medio ambiente y asegurar la prosperidad para todos los y las habitantes del planeta. Uno de estos Objetivos — el número 17 — se refiere al establecimiento de Alianzas y el trabajo conjunto entre distintos sectores de la sociedad, como los gobiernos, la iniciativa privada y la academia para lograr el cumplimiento de los ODS a nivel mundial.

Las alianzas tienen un papel relevante para lograr los ODS en ámbitos como el tecnológico, financiero, comercial, administrativo, institucional, de capacitación y creación de políticas públicas[1]. A través de estas, puede garantizarse el crecimiento económico inclusivo y la sustentabilidad en los países en desarrollo, además de impulsar esfuerzos locales de economía circular, que busca eliminar los residuos y contaminación, mantener productos y materiales en uso, además de regenerar sistemas naturales.

Para lograr alcanzar las metas de los 17 ODS, es necesario optar por las alianzas locales, nacionales e internacionales, incluyendo siempre a la sociedad civil en sus diversos contextos y realidades socioeconómicas, políticas y ambientales. Un ejemplo es el Proyecto para el Manejo Adecuado de Residuos con Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP), el cual coopera con la sociedad civil y personas expertas de diversas instituciones educativas de México para impulsar la infraestructura y conocimiento sobre la generación de residuos electrónicos y eléctricos y la peligrosidad de los COP en México.

 

Por otro lado, contar con aliados para su difusión ha sido fundamental. Por ejemplo, la inclusión de los medios de comunicación, principalmente de la Ciudad de México, Jalisco y Baja California, da la oportunidad a la ciudadanía en general de informarse sobre la ubicación de los centros de acopio cercanos a sus colonias, y sobre las mejores prácticas para realizar el acopio de los residuos electrónicos. Además de los beneficios ambientales y de desarrollo inclusivo, el trabajo conjunto genera un mayor sentido de pertenencia a la comunidad al realizar una acción con responsabilidad social.

Asimismo, el proyecto cuenta con la asesoría y experiencia de expertos y expertas en temas medioambientales, incluidos aquellos a cargo de la gestión adecuada de todo tipo de residuos y de los efectos del cambio climático. Esto es vital para encontrar las mejores soluciones que permitan a los fabricantes y distribuidores de aparatos eléctricos y electrónicos integrar este conocimiento en sus cadenas de valor. Es decir, un grupo amplio de mexicanos y mexicanas preocupados por la protección de la salud de todos y todas en el país, y de nuestro medio ambiente.

Una iniciativa ciudadana que comparte el objetivo de tratar adecuadamente los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), y la cual contempla alianzas entre distintos ámbitos de la sociedad, es el “Reciclatrón” realizado en universidades de la Ciudad de México. En los centros de acopio de Universidades como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en sus diversos planteles, así como empresas de tratamiento adecuado de residuos lograron que en el 2019[2] se recibieran más de 356,000 kg de RAEE y entre enero y febrero de 2020 se recibieron 58,793 kg de este tipo de residuos[3]. Este es otro ejemplo de cómo las alianzas logradas por la academia generan un impacto social y ambiental benéfico para el planeta y nuestra sociedad.

[1] “Objetivo 17: Revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible”. Obtenido de: https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/globalpartnerships/

[2] “Resultados de Reciclatrón 2019”. Obtenido de: http://data.sedema.cdmx.gob.mx/reciclatron/resultados-2019.html

[3] “Resultados de Reciclatrón 2020”. Obtenido de: http://data.sedema.cdmx.gob.mx/reciclatron/resultados-2020.html